Nos encontramos en el año del 75º Aniversario de la Muerte de Mariano Benlliure Gil, uno de los máximos representantes de la escultura en los siglos XIX y XX tanto en España como fuera de ella.
Esta efemérides es un motivo más que apropiado para dar a conocer dos nuevos ingresos que el museo ha tenido recientemente, que son el modelo de la figura orante del Panteón del Marqués de Cerralbo y la primera maqueta del grupo escultórico que coronaba el Panteón de los Duques de Denia.
Pero además de conocer estas obras, con esta exposición temporal se incrementa el número de actividades realizadas para celebrar dicha conmemoración y, por último, las dos obras coinciden en que tienen una temática funeraria, que en definitiva es la esencia de lo que nos ha traído hasta aquí.
Las nuevos ingresos que han pasado a incrementar las obras en exposición, giran en torno a la muerte y como ya comentó el caricaturista Manuel Alonso Moyano sobre Benlliure: «- aquí vengo- dijo un día, y vino con tal empuje que, desde entonces, Madrid es la Villa de Benlliure: se muere un señor de pronto y a las dos horas lo esculpe».
Por ello también la frase Perdurando en la eternidad porque define una visión diferente de un tema recurrente como es la propia muerte.
Mariano Benlliure decoraba los panteones con sus creaciones y tuvo la grandísima fortuna de trabajar con alguno de los mejores arquitectos de la época como Repullés o Javier Goerlich.
La exposición temporal «Panteones Familiares» permite ver el museo de siempre pero con una mirada renovada, mostrando los nuevos contenidos con un discurso museográfico propio de los tiempos actuales.
En definitiva, lo que se pretende es seguir conociendo y disfrutando de la atemporalidad del arte de Mariano Benlliure 75 años después de su muerte.